En la Costa Amalfitana están cituadas las pequeñas ciudades de Sorrento Y Positano, meta obligatoria para las personas románticas, particularmente sensibles a los paisajes.
Sorrento, en la provincia de Nápoles, fue fundada por los Griegos, para después ser dominada por los Etruscos hasta el 420 a.C.; su periodo de gloria durante la crisis de la hegemonía Bizantina en Italia, cuando logró obtener el estatus de Ducado.
Famosa por sus cítricos, la ciudad preserva una vegetazión rica, típica de la maquia mediterránea.
Positano es famosa en todo el mundo por sus imponentes torres, herencias de la dominación Bizantina, que fueron construidas para ver las flotas Saracenas que se acercaban a las costas.
Son una obra maestra de la ingeniería, pues se podían ver las flotas desde muy lejos permitiendo así que los habitantes del pueblo pudiesen esconderse en las colinas.